El impacto de la prórroga presupestaria | Negociaciones

El impacto de la prórroga presupestaria |  Negociaciones
El impacto de la prórroga presupestaria |  Negociaciones

La sanción de los Prerrequisitos Generales del Estado (PGE) probablemente tendrá un impacto directo limitado tanto en la explotación pública como en el crecimiento de la economía. Otra cosa es el sentimiento que transmite la parálisis sobre la capacidad del país para afrontar los grandes momentos de nuestro tiempo.

En el plazo inmediato, los impuestos de gran tamaño se verán poco afectados por el nivel agregado. Si el gas se congela, provocando una erosión del 3,5% en términos reales por efecto de la inflación, la congelación es sólo parcial: las pensiones y los empleados públicos, por ejemplo, caerán según lo acordado. Por otro lado, algunos cambios podrían implementarse a través de proyectos de ley, como probablemente será el caso del factor Iprem, que servirá como base para el cálculo de las prestaciones sociales. Precisamente gracias a estos ajustes que se produjeron por primera vez no ha habido una caída notable del déficit. En 2019, con los supuestos ampliados del año anterior, el déficit se incluyó por debajo del punto promedio en proporción al PIB (al año siguiente, con los mismos supuestos ampliados, el aumento aumentó en puntos adicionales como consecuencia de la pandemia) .

Los fondos europeos también aportan un elemento de flexibilidad. Algunas inversiones quedarán paralizadas -básicamente aquellas que no calculan los efectos del plan de recuperación-, pero otras podrán llevarse a cabo al haber sido refinanciadas con los recursos transferidos desde Bruselas, ya que son necesarias precisamente como requisitos previos. Del mismo modo que la creación de un fondo para inversiones tecnológicas, por valor de 20.000 millones de euros, podrías seguir adelante gracias a los Fondos.

Las próximas transferencias europeas, sin embargo, dependen de las reformas pendientes con las que la negociación parlamentaria no está garantizada. La incertidumbre nunca es buena para las expectativas de los consumidores y las empresas. Una víctima colateral podría ser la inversión, que deja ya un déficit acusado, algo preocupante para las necesarias adaptaciones de nuestro modelo productivo en un contexto de cambio tecnológico acelerado por la inteligencia artificial y el cambio climático. La incertidumbre fiscal se produce en el retorno de la inversión en el sector energético.

Por otro lado, los PGE se ajustan al principio eje de la política económica, por lo que su extensión parece dudosa porque va más allá del supuesto real, como en el caso de la vida. El déficit residencial se agravó en un contexto de crecimiento popular, presionando los precios, generando un gran descontento social especialmente entre los jóvenes y mejorando la movilidad laboral. Los diagnósticos coinciden en la selección de la oferta como factor principal, y sin embargo los incentivos fiscales favorecen la compra, por ejemplo decidiendo la demanda, convirtiéndose en un gasto ineficaz en los territorios más tensos (el efecto “peso muerto”, con el resultado de sobrecargar en vano las cuentas públicas). Asimismo, el Gobierno se ha comprometido a aumentar las reversiones en defensa, pero el esfuerzo requiere también una alineación de incentivos, ya que la atomización de una parte del sector reduce la eficacia de estas reversiones.

Sin embargo, no es difícil que el intento contribuya a abordar el déficit público en la sombra del 3%, pero eso no significa que estemos avanzando en la lucha contra los desequilibrios en términos estructurales. Habrá que esperar hasta 2025 para ver la respuesta a los ajustes, la coherencia entre éstos y la necesidad de modernizar el tejido productivo o reducir las brechas sociales. Al mismo tiempo, todo lo que indica si la economía mantendrá el ritmo, en este caso, es el margen para la expansión del consumo público en el actual entorno de subsidios. El impulso proviene del buen comportamiento de las exportaciones y del mercado laboral, apoyando el consumo de los hogares. Un escenario favorable de corto plazo que no espera a los jóvenes en cuanto a la capacidad de generar consenso en torno a las grandes reformas necesarias para aprovechar las oportunidades que ofrece el país.

Raymond Torres es el director comunitario de Funcas. En X: @RaymondTorres_

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